Un blog que recoge mi trayectoria dentro del bdsm, desde casi mis primeros pasos hasta la actualidad. Reflexiones, pensamientos, fantasías, relatos de experiencias vividas o pendientes de vivir. En resumen, mi alma de mujer controvertida, polémica, inquieta. Mis sentimientos, deseos y perversiones, plasmados en letras.
domingo, 30 de marzo de 2014
sábado, 29 de marzo de 2014
De lacras (o Puta Sumisión)
A partir del momento en que un Dominante te dice que naciste para ser una diosa y pone sus expertas manos y su privilegiada mente a trabajar esa idea durante meses, años incluso, modelando tu psique con cariño y firmeza, con ternura y severidad, paso a paso, poco a poco, llevándote finalmente al convencimiento de que lo eres; ya estás marcada para el resto de tu vida.
Marcada con una huella indeleble, maldita huella, que se convertirá en la dueña de todos tus actos, obligándote a comportarte y vivir en todo momento como esa diosa que, al final, con el tiempo, descubres que no nació contigo. Tú sólo llevaste a la insumisa. El resto, la diosa y también la sumisa a la que te enfrentas tantas veces, fue obra suya, su creación, y con ella te enseñó a jugártelo todo a una carta, a arriesgar, a luchar a brazo partido, a pelear con uñas y dientes por lo que quieres, llegando a tatuarte ese triskel, emblema y talismán de los antiguos celtas para vencer en sus batallas, porque una diosa siempre, siempre, juega a ganar, y cierras el paso a la sumisa, te quedas con la diosa porque esa parte de ti te gusta, te motiva, te hace sentirte fuerte y grande, más fuerte y más grande que nadie.
Lo jodido del asunto es que existen determinadas victorias que provocan el desdoblamiento de la diosa y la mujer, que, como alma y cuerpo que son, se separan y durante un fugaz instante, en los momentos posteriores a la entrega, funcionan como dos entes independientes e independientemente piensan; y mientras una, ingenua, cegada por el éxito en la contienda, levanta su brazo victoriosa, la otra no está tan segura de haber ganado, y ahí, justo ahí, es donde esa marca que te hicieron un día, hace ya tanto tiempo, se convierte en lacra, justo ahí en ese instante en que otras manos te llevan del Olimpo a los infiernos... Ahí donde habitan las dudas y la inexorable lucha entre tus dos yo, la lucha que vienes librando hace ya tantos años, la lucha entre la mujer y la sumisa, entre la mujer y la perra, justo ahí está la lacra. En lo que; por mucho que lo intentes, llores, patalees, te invada la rabia, te odies por ello y te jures que vas a salir; sabes que eres y nunca podrás dejar de ser. Aunque te lleve más allá del infierno, aunque tengas la certeza de que te llevará, aunque seas consciente de que efectivamente, en realidad no has ganado, no podrás dejar de serlo porque eres tú, es tu esencia y, una vez más, ha salido. Puta sumisión...
Anastasia ©
sábado, 22 de marzo de 2014
Reseña de Laberinto de Engaños


Desde el momento que conocí a Dama Beltrán me invadió la curiosidad por leer un libro suyo. Sus valoraciones sobre mis textos eran tan generosas, que no pude menos que responder a su amabilidad ojeando su blog y sus relatos, dándome cuenta inmediatamente de que es una escritora que sabe captar el interés del lector en el minuto uno. Conoce perfectamente los resortes que hay que activar para que una historia te enganche y te motive lo suficiente como para seguir leyendo a un ritmo frenético, agotador incluso.
Precisamente eso es lo que me ha ocurrido con Laberinto. Una novela veloz, rauda en su primera parte, aunque tal vez demasiado rápida. Reconozco que me habría gustado saborear algunos momentos o que se profundizara más en las circunstancias que llevan a determinadas situaciones. La segunda parte, por el contrario, me ha parecido impecable, con el ritmo adecuado, manejando bien los tiempos y dándole a cada capítulo la agilidad precisa.
Una buena mezcla de suspense, odio y amor, con los tintes justos de sexo, entre los tres protagonistas. Trepidante hacia el final, me parece de valorar que no alarga éste sin necesidad en un alarde de adornos literarios como otras novelas del género. Es concreta y directa, si bien, en conjunto, sigo pensando que la habría disfrutado más con el doble de páginas.
La historia, sin duda, es curiosa y distinta. Imaginación al poder y de eso no le falta a mi querida Dama. Adela, el centro del trío de protagonistas, una mujer aparentemente fría y arisca, dedicada en cuerpo y alma a su profesión de forense; su marido, un esquizofrénico en tratamiento (supuestamente) que habla con su otro yo, el cual le guía por el camino del odio y la destrucción; y un policía enamorado hasta las trancas de la forense que, como suele ocurrir en estos casos, se convierte al mismo tiempo en la causa de sus problemas y su salvación; se funden en una historia donde no existe tanto la casualidad como la causalidad y nos lleva a pensar de qué modo nuestras vidas se pueden ver trastocadas, sólo por encontrarnos en el momento equivocado en el sitio equivocado.
En resumen una novela totalmente aconsejable, de fácil lectura, que te permite seguir la acción con comodidad y ligereza, "bebiéndote" las 140 páginas sin darte apenas cuenta y dejándote con ganas de más, lo que, en mi opinión, siempre es la mejor señal de calidad.
Aquí os dejo el enlace al book-trailer, la ficha y la sinopsis... y a disfrutarlo.
Anastasia ©
https://www.youtube.com/watch?v=NQT8NURh0MU
“Cuando el amor se vuelve peligroso, las mentiras pueden destruirte”
Título: Laberinto de engaños (Novela)
Autor/es: La Dama
Portada: Jeremías de Manuel Ilustrador/es: Jeremías de Manuel
Género: Policíaca erótica
Fecha de publicación: Septiembre 2013
ISBN: 978-84-941526-5-8
Nº de páginas: 144
SINOPSIS
Adela es una reconocida y ambiciosa médico forense que tiene que enfrentarse a las atrocidades que un asesino en serie está dejando sobre su mesa de autopsias. Al mismo tiempo, su matrimonio, hasta entonces aparentemente idílico, comenzará a desquebrajarse por un amor prohibido y la excesiva dedicación hacia su trabajo. Lo que no puede imaginarse es que todos estos problemas no son comparables al peligro que la acecha, ya que la persona más cercana a ella oculta un terrible secreto, ¿será capaz Adela de descubrir que duerme con el asesino antes de que sea demasiado tarde?.
Lo puedes comprar en la página:
http://ununiversodelibros.es/los-libros/
El blog de la autora:
dameunminutoparami.blogspot.com.es
viernes, 21 de marzo de 2014
Lo que verdaderamente importa
Aguardas el momento. Expectante, curiosa, sin saber qué pasará, cómo transcurrirá el encuentro, qué palabras se pronunciarán, cómo reaccionará tu piel cuando se encuentre por primera vez con esa piel desconocida. A qué olerá, a qué sabrán sus besos, cómo será el tacto de sus manos.
Pasan los días y la curiosidad se va haciendo más intensa y a cada hora, cada minuto que pasa, se acrecienta la necesidad de saber, de conocer, de averiguar, de comprobar, y mientras la espera transcurre te sigue cuidando en la distancia, descubriéndote, protegiéndote, mimándote, escuchándote, levantándote, sujetándote y adorándote. Sin cansarse, sin desfallecer, sin quejarse ni agobiarte. Estando ahí, sin más, sin ataduras, sin obligaciones, sin reproches, sin malos rollos, sin presiones, sin pretender cambiarte, disfrutando de ti tal y como eres, con tus pocas virtudes y tus muchos defectos.
Y un día de repente, el universo se da la vuelta y de forma inesperada, mucho antes de lo previsto, aparece ante ti con su mirada limpia y sus brazos abiertos, y antes de sumergirte en ellos, antes de tocarle, mucho antes, ya sabes que todo va a ir bien. Y te dejas abrazar, y te acurrucas como una niña, y le besas, y aspiras su aroma, y saboreas sus labios y hablas, hablas sin cesar, y escuchas, y te empapas de cada instante, y a la vez las horas vuelan y el tiempo se detiene, y guardas en tu retina imágenes que sabes que nunca se repetirán porque nunca volverás a verle por primera vez, porque nunca otra vez le sentirás sin haberle sentido antes.
Pero transcurre el tiempo en un suspiro y se marcha. Le ves alejarse y te quedas pensando, reflexionando, rememorando, acariciando las marcas que ha dejado en tu piel. Piensas en las diferencias que existen entre vosotros, en lo distintos que sois, en lo distinto que es a todo lo que conoces, a todo lo que creías desear; pero a medida que pasan los días te sorprendes al ser consciente de que en realidad no hay diferencias, que la vida es un círculo y que vuelves a vivir lo que ya has vivido, lo que conoces tan bien y en otro tiempo te hizo tan dichosa. De nuevo vives aquello que te abrió los ojos y el alma a una vida distinta.
Te sabes cuidada, valorada, adorada, única y especial. Ha conseguido hacerte sentir por fin, una vez más, una Diosa, y sonríes al darte cuenta de que en realidad, ante todo y sobretodo, eso es lo que verdaderamente importa, sólo eso.
Anastasia ©
domingo, 16 de marzo de 2014
De elecciones
Esta mañana, alguien muy importante para mí me ha dicho una frase que me ha hecho pensar. El lugar en el que estás ahora es al que te han llevado los años. Me he detenido un momento a reflexionar sobre ello y me he dado cuenta de que efectivamente, tengamos la edad que tengamos, no somos más que el resultado de lo que hemos vivido.
No creo mucho en el azar, no creo en la suerte ni en la providencia, no creo, de hecho, ni en el destino. Nunca he confiado en aquello de que todo está escrito y hagas lo que hagas acabarás en lo que éste te depara. Por el contrario, siempre he pensado que nosotros tenemos el poder de elegir qué caminos recorrer y que cada uno es responsable de sus elecciones igual que lo somos de los actos derivados de éstas.
Naturalmente habrá quien se deje llevar por el río de la vida, por el recorrido que le va siendo marcado dejándose arrastrar por la corriente, pero aún así nada está escrito, nada es previsible y todo se puede desviar, de todo podemos salir y en cualquier punto podemos quedarnos.
No obstante, soy de la opinión de que hay que mojarse, que vivir no es sólo dejarse llevar por la vida, que hay que coger trenes y dejar que otros pasen de largo. Que no siempre se acierta, por supuesto, y que cuando ocurre no es necesariamente porque hayamos escogido mal, que también, sino porque las cosas, simplemente, se han torcido, porque circunstancias ajenas a nosotros han intervenido en el proceso y han variado el devenir de éste. Es el famoso efecto mariposa de la teoría del caos, porque, obviamente, no podemos controlarlo todo y menos aún aquello a lo que no tenemos acceso, incluso ni conocimiento, tal vez.
Naturalmente también habrá situaciones a las que nos llevarán nuestros actos, sin duda alguna, y por supuesto no podemos cambiar la historia, ni desandar el camino ni deshacer lo que hemos hecho, y cuando se han cometido errores indefectiblemente eso nos llevará a remordimientos, cargos de conciencia y tormento. Lícito y humano, por supuesto. Lo que no es lícito, o no debería serlo cuanto menos, es quedarnos anclados en ese tormento. No avanzar, ser juez y parte de nuestras equivocaciones y decidir que si no podemos enmendarlas, hemos de ser el resto de nuestra vida esclavos de ellas.
Ya sea por esas circunstancias o bien por un error de elección, en ocasiones nos encontraremos en situaciones y lugares que nos sorprenderán tanto favorable o desfavorablemente, pero nuevamente tendremos la posibilidad de elegir si queremos quedarnos ahí o salir a buscar algo que nos encaje mejor, que nos convenga, llene o satisfaga más, y variar el rumbo y dar un giro de timón y decidir un nuevo destino para nuestro viaje, porque pase lo que pase, lo que nunca perderemos es la capacidad de escoger. Otra cosa es que estemos dispuestos a asumir la responsabilidad de hacerlo, sin permitir que nos paralice el temor a volver a equivocarnos o incluso a perder, que los miedos son muy malos y en todo tienen cabida.
Creo que es a esto a lo que se refería quien me ha dicho esa frase, a la importancia de asumir que estamos donde nos han llevado nuestros aciertos y errores. Lo que es una verdadera lástima, es darnos cuenta de que nos encontramos allá donde nos ha llevado la vida, porque eso no refleja nada más que nuestra ineptitud para elegir... o la falta de valor para hacerlo
Anastasia ©
viernes, 14 de marzo de 2014
Soy
No me arrodillo, no me dejo aplastar, anular ni despreciar, no bajo la cabeza ni evito mirarte a los ojos. No es ésa la actitud que nace en mí pero tampoco es eso lo que esperas de tu sumisa. Soy una perra orgullosa, retadora, dura, digna y valiosa, y como tal me comporto.
Me someto a ti partiendo de la igualdad, reconociendo y asumiendo tu poder sobre mí, el poder que yo y sólo yo te otorgo. Dispuesta a servirte, cuidarte y adorarte. Ofrecida para ser usada, doblegada y vencida, lo que no equivale a ponértelo fácil. Barro que debes modelar con tus manos y tu mente porque mi entrega no es gratuita. Mi entrega es un premio para quien es capaz de hacerme más grande, más fuerte y más sabia. Para quien es capaz de hacerme crecer.
Sólo quien tiene mucho que dar se gana el derecho a recibirlo todo. Quid pro quo.
Anastasia ©
Táctica y estrategia
Mi táctica es mirarte,
aprender como sos,
quererte como sos.
Mi táctica es hablarte
y escucharte.
Construir con palabras
un puente indestructible
Mi táctica es
quedarme en tu recuerdo.
No sé cómo
ni sé con qué pretexto,
pero quedarme en vos.
Mi táctica es ser franco
y saber que sos franca
y que no vendamos simulacros,
para que entre los dos
no haya telón ni abismos.
Mi estrategia es en cambio
más profunda y más simple.
Mi estrategia es
que un día cualquiera,
no sé cómo ni con qué pretexto,
por fin me necesites.
Mario Benedetti
aprender como sos,
quererte como sos.
Mi táctica es hablarte
y escucharte.
Construir con palabras
un puente indestructible
Mi táctica es
quedarme en tu recuerdo.
No sé cómo
ni sé con qué pretexto,
pero quedarme en vos.
Mi táctica es ser franco
y saber que sos franca
y que no vendamos simulacros,
para que entre los dos
no haya telón ni abismos.
Mi estrategia es en cambio
más profunda y más simple.
Mi estrategia es
que un día cualquiera,
no sé cómo ni con qué pretexto,
por fin me necesites.
Mario Benedetti
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
