sábado, 17 de octubre de 2015

Un mal sueño

Por mucho que pensemos que tenemos la vida planificada; por mucho que creamos saber lo que va a venir, como van a ser nuestros años venideros; por mucho que aseguremos que lo tenemos todo controlado, cuando menos te lo esperas, va el destino y, sin preguntarnos, sin consultar ni avisar, nos descoloca. Un golpe de suerte o de mala suerte hace que las circunstancias nuestras o las de aquéllos a quienes queremos, cambien de repente, y eso que algunos describen como nuestro castillo de naipes, se desmorona en un segundo y donde ayer reíamos hoy lloramos, donde ayer bailábamos hoy no podemos ni dar un paso tras otro, donde ayer éramos felices, hoy nos sentimos una mierda.

Cuando nos ocurre algo así, actuamos por impulsos. Hay quien no se levanta de la cama y se deja hundir y hay quien aprieta los dientes y sigue adelante fingiendo que todo va bien, que está tocado pero no hundido, gritando a los cuatro vientos a todo aquél que quiera escucharle que de otras batallas más duras ha salido victorios@ y que de ésta también lo hará, pero la realidad es bien distinta y más aún cuando el golpe lo recibe una sumisa.

Una sumisa que cuando se mira al espejo ve un fracaso, alguien que no ha conseguido conservar lo que tenía, alguien tan poco valioso como para no ser querido ni cuidado, alguien que no merece la pena... y ahí, justo ahí, empieza la autodestrucción. En el mismo instante en que dejamos de querernos y respetarnos es cuando comenzamos a hacernos daño, si no nosotros mismos, a buscarlo.

Llevo muchos años en este mundo, tantos que ya he perdido la cuenta. He vivido cosas buenas y algunas (muy pocas) menos buenas. Aquéllos a los que he pertenecido me han adorado, me han educado, me han formado y me han hecho crecer como mujer, como persona y por supuesto como sumisa. Y me enseñaron, me enseñaron muchas cosas, sobretodo me enseñaron lo que NO era D/s, lo que NO era cuidar a una sumisa, lo que NUNCA debía hacer y a lo que NUNCA debía prestarme. Me enseñaron de donde debía SALIR corriendo y me enseñaron lo que NUNCA había de aceptar....

Y lo olvidé. Lo olvidé todo. Fallándole a aquéllos que me amaron y a los que amé y respeté. Despreciando a mis Maestros y Guías, a quienes me cuidaron como su más preciado tesoro e hicieron de mí la mujer que soy hoy. Lo olvidé, o más bien lo obvié, y me lancé de cabeza a todo aquello que aprendí que no debía lanzarme. Viví con la cabeza inclinada y la mirada baja. Sufrí lo que nunca había sufrido, el dolor, la humillación, el desprecio. Me convertí en la perra que nunca quise ser y lo peor de todo es que siempre fui consciente de ello.

Busqué mi castigo, mi penitencia, mi autodestrucción por creer que no merecía la pena, por creer que no valía lo suficiente, por pensar que no era digna de un buen Dominante, por no ser la diosa que creía ser, cuando no fue hasta el preciso momento en que acepté vivirlo así cuando dejé realmente de ser esa diosa. Justo en el instante en que dejé de quererme.

Ya ha pasado todo. Mi Dueño me rescató y lleva semanas curando mis heridas. Estoy a salvo de nuevo entre sus brazos y a sus pies. Vuelvo sentirme segura y tranquila, incluso vuelvo a reir a carcajadas. Todo lo que ocurrió quedará en mi memoria como un mal sueño, porque me niego a culpabilizarme o reprocharme mi error, pero no voy a olvidarlo, igual que nunca volveré a olvidar que debo quererme, que no soy responsable de las cosas que ocurren a mi alrededor, que las circunstancias cambian, que no puedo controlarlo todo y que lo que tenga que ser, será, pero ni me he de llevar todo el mérito cuando salga bien, ni será mi fracaso cuando salga mal.

Y sobretodo no volveré a bajar la mirada ni a arrodillarme ante quien no lo merezca.

He dicho!

Anastasia




lunes, 8 de junio de 2015

De egoísmo y sumisión

Muchas veces me he preguntado por qué soy sumisa. Ya, ya sé aquello de que lo llevamos dentro, del afán de servir, etc, etc. ¿Pero realmente la sumisión es un gesto de generosidad o más bien todo lo contrario? Me explico. Existen personas que se consideran generosas en grado sumo porque siempre ayudan a aquél que lo necesita, se ponen a disposición de cualquier desamparado intentando remediar o, cuanto menos, paliar sus males, incluso hay quien se arruina ayudando a otros.

Visto desde fuera seguramente aparentan un altruísmo innato, pero en realidad ¿qué es lo que oculta su gesto? ¿No se trata, en el fondo, del placer que les otorga saberse útiles? ¿De la satisfacción que proporciona hacer una buena obra o sentir que gracias a ti alguien se siente más dichoso o tiene menos problemas?

¿Dónde está entonces la generosidad? No existe. Acaba siendo un acto puramente egoísta en el que buscan su propio bienestar a través de un gesto hacia el prójimo.

Y cuando aplico esta teoría (mi teoría, que no tiene por qué ser acertada, pero como es mía me la creo a pies juntillas), digo, cuando aplico esta teoría a la sumisión, me doy cuenta de que se trata exactamente de lo mismo.

Cuando me pongo a los pies de alguien, le sirvo, le atiendo, le cuido, es decir, me entrego, ¿lo hago por su bienestar o más bien por el mío?. Si le cedo mi cuerpo para sus prácticas es precisamente porque yo disfruto esas prácticas y cuando realiza prácticas que no disfruto per sé, obtengo la satisfacción que me brinda saber que estoy soportando aquello por El. Porque soy una gran sumisa, su orgullo me llena y saberle feliz de tenerme me proporciona un placer mental mil veces más intenso que el físico.

Si a esto le añadimos que la D/s ha de resultar satisfactoria para ambas partes y que, en cierto modo, el Dominante se acaba convirtiendo en un esclavo del placer de su sumisa (otra teoría que desarrollaré en breve, pero dejo aquí para que se vaya reflexionando sobre el asunto); si le agregamos que cada paso que da la sumisa, cada límite que rompe, la hace sentirse aún más orgullosa de ella misma (sí también de El por conseguirlo, pero prioritariamente de ella por traspasarlo) y lo salpimentamos también con el placer físico que obtiene la sumisa como premio a su entrega...

¿No se trata la sumisión de un acto de egoísmo?

Ahí lo dejo.

Anastasia

domingo, 7 de junio de 2015

Y tú ¿cueces o enriqueces?

¿Y a ti te someten o te sometes? Hoy, haciendo eso que más me gusta, hablar de BDSM, alguien me ha preguntado, ¿y tú qué tipo de sumisa eres? ¿Fácil o difícil de someter? Y no he tenido ningún problema en responder que yo soy imposible de someter. A mí no me someten, soy yo quien se somete a quien se lo gana.

A mi interlocutor le ha parecido sorprendente la respuesta e insistía, te somete quien es capaz de hacerlo. No. Me someto yo, repito, ante quien es merecedor de tal premio y, sobretodo, ante quien veo capaz de corresponderme en la misma medida. (En breve entraré en la calidad egoísta de la sumisa, pero el tema da para un post propio que dejaré para otra ocasión).

El caso es que, por lo visto, es la primera vez que este caballero obtiene tal respuesta, a pesar de los muchos años que lleva en el asunto, y eso me ha llevado a comprobar, uuuuuna vez más, que soy un bicho raro.

Pero no he dicho ninguna tontería, ni tampoco ha sido un acto de pretensión u orgullo. Lo he comentado varias veces (y eso sí es orgullo). En los años que llevo en esto he pertenecido a cuatro Amos. Los mejores Dominantes, en todos los casos. Caballeros a quienes les debo lo que hoy soy, porque son ellos quienes convirtieron a una mujer en una Diosa...

Si bien ninguno de ellos me sometió. Les conocí, les estudié, me dí cuenta de que eran lo mejor para mí; es más, en todos los casos me dije: le has encontrado, nena; pero yo y sólo yo decidí regalarles mi sumisión y entregarme a ellos. Ninguno doblegó mi voluntad, ninguno me obligó a arrodillarme y ninguno con su mirada consiguió hacerme callar. Me temo que no ha nacido alguien capaz de eso. Mi voluntad la doblegué yo porque eso me producía placer, me arrodillé yo por la satisfacción que arrodillarme me brindaba y callé porque eso es lo que Ellos querían y me apetecía que se sintieran orgullosos de mí, sencillamente porque consideré que merecían ese regalo.

Otros lo han intentado, otros han querido que fuera suya, Caballeros igualmente Dominantes y muy fuertes, y no lo han conseguido. No me parecieron merecedores de mi entrega y no se la dí, o quizás pensé que no serían capaces de darme lo que yo necesito. Es así de simple.

Pero mi respuesta, indudablemente, es que yo me someto. ¿Y tú? Piénsalo.

Anastasia©

jueves, 2 de abril de 2015

Humillación

Como siempre vaya por delante que respeto cualquier opción, gusto, práctica y parafilia. No seré yo quien juzgue lo que hacen otros, siempre y cuando lo disfruten, ojo. Pero me gustaría dar hoy mi perspectiva personal al respecto de la humillación dentro del bdsm.

Hace ya mucho tiempo aprendí que una de las muchas cosas buenas que nos aporta este mundo es la posibilidad de crecer y engrandecernos abriendo nuestras mentes, perdiendo tabúes i prejuicios, pero nunca la de menguarnos o anularnos.

Y es más, ese crecimiento no se delimita a nuestra parcela bdsm, sino que se aporta a nuestra identidad en cualquier aspecto de la vida.

Dicho esto, recuerdo que personas con años de experiencia me enseñaron cuando aún daba mis primeros pasos bedesemeros que si algo no debía permitir jamás es que otra persona, ostentara el rol que ostentara, me despojara de lo más grande que tengo. Mi dignidad.

Y vive Dios que lo aprendí!

Pero no se confundan, no lo aprendí porque siguiera aquellos consejos… en realidad creo que en mi puñetera vida he hecho caso a ninguno. Si lo aprendí fue porque todos los grandísimos Dominantes a los que he pertenecido han opinado exactamente igual que aquellas personas. Supongo, es más, estoy prácticamente segura, que si hubieran pensado lo contrario hoy mi discurso sería otro (o tal vez estaría fuera de esto desde hace años). De todos es sabido que quien hace a la sumisa es el Dominante y en ese caso me habrían llevado a entender la humillación como una parte del crecimiento y bla bla bla, pero como se da el caso de que ha sido al revés, pues qué quiere que le diga. No lo entiendo.

No entiendo donde está el crecimiento de una mujer obligada a comer del suelo, o sucia como un animal rodeada de basura, o usada como un vulgar agujero sin identidad. No me cabe en la cabeza donde está el placer de un enema, de ver como la persona a la que no olvidemos que como Dominante estás obligado a cuidar, digo, de ver cómo retiene hasta cinco litros de agua en su vientre sin poder expulsarlos y no entiendo qué puede aportarme de sano y hermoso que la persona a quien le hago un regalo tan precioso como mi entrega, me premie con insultos y desprecios, escupiéndome a la cara o regalándome a otros para que hagan conmigo lo que no tienen cojones de hacer con sus mujeres.

No me cabe en la cabeza qué tiene de dominación y sumisión arrastrar a otra persona por el barro, vejarla, degradarla y despojarla de su dignidad y su orgullo por el mero placer de sentirse superior, más grande y más poderoso.

Y ahí está el quid de la cuestión.

Lo escribí hace tiempo: “no me azotes para sentirte más grande, más macho o más fuerte, porque eso te convertirá en hormiga hembra a mis ojos.”

Y a buen entendedor, pocas palabras bastan.

Reitero, ésta es mi perspectiva personal vista desde mi forma de vivirlo. Desde lo que me han enseñado, lo que he aprendido y la manera en que siempre he sido tratada. No digo que sea malo ni critico a quien lo practique, me limito a dar mi opinión... y si no lo digo, reviento.

Anastasia©

domingo, 11 de enero de 2015

Una lección de Amor

Desde que entré en este mundillo, una de las más frecuentes polémicas en las que he participado ha sido el asunto de las vidas paralelas. Nunca he podido entender –y sigo sin hacerlo- la entrega total a un Amo cuando duermes con tu marido, follas con tu marido, comes con tu marido y, en resumen, compartes tu vida con tu marido. Hablando de sumisas, claro, aunque lo mismo puede aplicarse al otro lado de la moneda.

Cada vez que he manifestado en algún foro que una relación bdsm al margen de tu pareja convencional son unos tristes cuernos, los disfraces de lo que los disfraces, se me han tirado al cuello decenas de Am@s y sumis@s casad@s o emparejad@s con el consabido, eso no son cuernos, no es infidelidad, no es engaño, es ir a por lo que necesitas y bla bla bla.

Han sido tantas veces las que he participado en este debate que ya me aburre porque, al fin y al cabo, la visión de las cosas siempre depende del cristal a través del que se mire, y yo miro con el mío y ell@s con el suyo, así que opté por dejar de opinar sobre el asunto (que no juzgar, cosa que no hago jamás) y que cada uno haga de su capa un sayo.

Pero hoy vuelvo a la carga. Y vuelvo a la carga porque una sumisa y su marido (no bedesemero) me han dado una lección de honestidad y amor que no puedo (ni debo) dejar de comentar, aunque muchos de los que leais esto sabréis perfectamente de quien estoy hablando. Y quiero compartirla (la lección, digo), en primer lugar porque me parece tan loable que considero que merecen un homenaje, y en segundo porque soy tan pretenciosa que me niego a dejar escapar la oportunidad de demostrar que tengo razón.

Honestidad es decirle a tu pareja convencional (no, no pienso decir vainilla) que amas el bdsm, que te sientes sumisa y que necesitas vivirlo. Que has conocido a personas de este mundo, que has experimentado con otros hombres, que has pertenecido a algún Dominante y que esto es lo que te pide el cuerpo. Que no por ello le amas menos, pero que no estás dispuesta a engañarle y hacerlo a sus espaldas, que necesitas su beneplácito para vivir lo que deseas y que por eso se lo cuentas.

Sí. Eso es honestidad y transparencia, eso es respeto y eso es coherencia, CO-HE-REN-CIA con mayúsculas, señores.

Y ¿amor? ¿qué es amor?. Amor es el que te demuestra tu pareja cuando te dice que adelante, que si es lo que necesitas no dejes de vivirlo, que dé su consentimiento a que experimentes, sientas, sufras, disfrutes y busques a la persona ideal para recorrer ese camino.

Amor y Honestidad. Gran lección, Mari. La tuya y la del enorme Hombre que tienes al lado. Mis respetos y admiración para ambos porque así se hacen las cosas, así se demuestra el cariño y el respeto y así se vive con dignidad.

Tenía que decirlo.


Anastasia ©

sábado, 2 de agosto de 2014

Juventud y bdsm

Hace más de dos meses que no escribo nada en este espacio, básicamente porque a veces tengo la sensación de que he hablado tanto sobre mi perspectiva y mi vida bedesemeras, que creo que ya lo he dicho todo. Pero fíjate que siempre acaba apareciendo alguna cuestión que me motiva y, al hacer un repaso, observo que nunca he tratado ese tema, así que vamos allá.

Ayer, por casualidad y en un ámbito totalmente alejado de este mundo, conocí a una chica que está dando sus primeros pasos en el bdsm. La verdad es que, después de un rato de conversación, me sorprendió porque pese a su juventud y su inexperiencia, unos veintipocos años y algunos meses dando sus primeros pasos, me dió la impresión de que tenía las ideas muy claras. Sumamente claras, de hecho. Tiene perfectamente asumido lo que es y lo que, hoy por hoy, busca en el bdsm.

Supongo que a esa claridad de ideas contribuye que, tal y como me explicó, está bien rodeada de gente con los mismos impulsos, algunos también sin experiencia y otros con mucha, que están dispuestos a ayudarla a resolver dudas, a guiarla, incluso a darle lo que necesita en el aspecto físico cuando le hace falta.

Ciertamente es mucho más de lo que la mayoría nos encontramos al llegar a este mundo, así que de ninguna manera me atreví a darle ningún consejo (tampoco lo pidió, de hecho). Nos enseñamos fotos de nudos mutuos y hasta otra, ha sido un placer.

No obstante, y sin juzgar (como siempre), me pregunto... ¿Es bueno que alguien tan joven empiece a practicar bdsm?

Mi parte irracional y liberal responde, por supuesto! Si lo lleva dentro por qué ha de esperar? Pero mi parte racional de persona madura me recuerda que esto no deja de ser una perversión poco generalizada en el mundo real, una perversión sexual, para más señas, porque lo disfracemos de lo que lo disfracemos, la base, el proceso y el objetivo es sexual lo mires como lo mires. Creo, posiblemente esté en un error, no lo sé, hablo por mi experiencia y la de gente que conozco, que cuando entras en esta historia y la disfrutas, ya no hay marcha atrás. Y creo también que lo habitual, porque así está montada la sociedad, es tener una pareja convencional, hijos y demás. Conste que aunque pueda parecer reaccionaria, no es una cuestión de imagen, sino de realidad, así nos educan y así estamos en la rueda.

Teniendo en cuenta esas consideraciones, no me parece cuanto menos prudente entrar en este mundo antes de haber vivido todo lo que nos toca vivir, tanto en el aspecto social como en el propio aspecto sexual. Sé, es más, soy perfectamente consciente, de que hay quien llega a esto por aburrimiento del sexo convencional (me niego, no diré vainilla aunque tenga que repetir otros adjetivos) y hay quien lo lleva dentro desde niña, yo misma soy un ejemplo de ello, pero aun así, estoy contenta de haber llegado después de haber vivido lo habitual, para poder comparar, básicamente, no?

Porque digo yo, si te adentras en el bdsm después de un par de novietes y cuatro polvos de 20 años (que ya sabemos lo frustrantes que resultan a veces por mucho aguante que haya) y, como decía, disfrutas de estas prácticas, ya estás enganchad@ para los restos, y ¿entonces, qué? ¿Este será tu modo de vida para los siguientes 60 años? ¿O acabarás casándote y cumpliendo con la sociedad mientras mantienes tu relación con el bdsm al margen del mundo y de tu pareja? Porque aunque haberlos haylos, por supuesto, no es habitual que encuentres una pareja estable de convivencia y común paternidad en este ámbito... si hoy en día ya es difícil encontrarlo fuera, no te cuento aquí dentro y más teniendo en cuenta el elevadísimo índice de emparejad@s que corren por estos y otros lares.

No. Definitivamente no me parece aconsejable. Creo que son muchas las cosas que tenemos por vivir y muy poco tiempo para disfrutarlas todas, pero el suficiente en cada etapa para no tener necesidad de quemarlas a toda velocidad. Y pienso que si el bdsm es bueno, el sexo y la pareja convencional también lo son y creo que hay muchas, muchísimas experiencias más o menos gratificantes, pero vivencias al fin y al cabo, a las que renuncias en el momento que te adentras en un mundo que te llena y te satisface tanto como para no querer salir de él.

Soy consciente de que si me lee algún/a joven que esté en esta situación, me dirá que le compensa, seguro, que no necesitan otra cosa, pero no creo que tengan la capacidad de discernir si no han conocido el otro lado... y con veinte años, por mucho que creamos que lo sabemos todo, aun no tenemos idea ni de una ínfima parte de lo que la vida nos puede ofrecer.

Anastasia ©

martes, 20 de mayo de 2014

Electroestimulación

I/ Fundamentos teóricos
1) La electricidad
- a. Definición:
La electricidad es simplemente el desplazamiento de electrones entre dos puntos a lo largo de un conductor.
Para la los profanos, esto sin duda parece chino. Para hacerlo más simple y didáctico utilizaré algunas comparaciones o metáforas ya que es importante entender algunos conceptos de la física electrónica.
La electricidad se puede comparar al agua simplificando bastante. Todos conocemos el agua y sabemos lo que és: un fluido que podemos medir en sus volúmenes y movimientos.
Pasa lo mismo con la electricidad pero no se utiliza el mismo vocabulario técnico.

- b. Mediciones y valores:

Es importante tener una idea de estos conceptos a la hora de utilizar los aparatos/juguetes eléctricos ya que la mayoría permiten graduar la tensión, la intensidad y la frecuencia. Las sensaciones que se producirán están íntimamente ligadas a estos elementos.

Tensión:
 La tensión se mide en Voltios. Todos tenemos una vaga idea de lo que es ya que manejamos esa medida a diario. Por ejemplo, la tensión de nuestras casas es de 220V en alternativo, la de muchas pilas que usamos es de 1,5V o 9V en continuo.
Más precisamente la tensión representa el volumen o caudal de electricidad que circula en un instante en un punto dado. Es como el caudal de un rió o de un grifo. A mayor voltaje mayor caudal de corriente.
Intensidad: La intensidad se mide en Amperios. Su denominación ya nos da una idea de su significado. En el caso del agua, correspondería a la fuerza con la que baja un río por ejemplo. A mayor pendiente mayor intensidad, y en la llanura el río corre lento en baja intensidad.
Resistencia: La resistencia se mide en Ohmios. Es la medición de la dificultad que tiene la corriente en atravesar un material. Un aislante eléctrico tiene resistencia infinita, no conduce la electricidad. Un metal suele ser un buen conductor con poca resistencia. Si imaginamos un fregadero atascado lleno de agua, el tapón que lo atora seria una resistencia que ofrece más o menos facilidad al paso del agua.
Imaginemos ahora un grifo, es un reostato o una resistencia variable que nos permite artificialmente facilitar o dificultar el paso de la corriente o del agua.
Vemos que claramente hay una relación entre estos tres conceptos, tensión, intensidad y resistencia.
La formula es tensión = Resistencia x Intensidad.
Es decir que si la tensión (el caudal del grifo) es fija, aumentando la resistencia (cerrando el grifo) reduciremos la intensidad (la fuerza con la que sale el agua). E inversamente 
Frecuencia: La frecuencia se mide en Hertz. Es la amplitud de la sucesión de una serie descargas de corriente. Traduciendo del chino, se puede comparar a las olas que pueden ser más o menos grandes y más o menos seguidas. Posiblemente sea más intuitivo pensar en sonidos cuando se considera la frecuencia. Una frecuencia baja son sonidos graves, olas amplias, largas y espaciadas. Una frecuencia alta son sonidos agudos, una muy rápida sucesión de olas cortas.
2) Anatomía
Las sensaciones del cuerpo se analizan y procesan en el cerebro. En nuestro cuerpo el cerebro está en permanente interacción con el resto del cuerpo recibiendo información del cuerpo y transmitiendo información y ordenes al cuerpo.
Esta información y órdenes circulan y se transmiten por el cuerpo gracias al sistema nervioso mediante impulsos eléctricos. Por tanto cualquier impulso eléctrico externo al cuerpo transmitirá informaciones y/o interferirá con órdenes del cerebro.
Ese es el fundamento del uso de la electricidad en el cuerpo humano. Los aparatos de gimnasia pasiva por ejemplo interfieren con órdenes del cerebro, y directamente transmiten a un músculo la orden de contraerse.
Utilizo este ejemplo de manera a recalcar que la electricidad puede ser invasiva y superponerse a órdenes naturales del cerebro. Trataré esta idea en el apartado de seguridad.
Así las cosas, está claro que la electricidad provoca acciones o transmite informaciones al cerebro. Según el modo en que se utilice, podrá por tanto transmitir ordenes (contraer un músculo) o información (sensaciones: placer, dolor, molestia, cosquillas, hormigueos etc...).

II/ Electroestimulación erótica
1) Material y aparatos
Desde los años 50 se utiliza la electricidad de modo habitual en medicina. Obvio las terapias de electroshock de años anteriores que tenían poco de medical y mucho de salvaje.
Los primeros aparatos se asemejan a lo que hoy se denominan EMS. Mas adelante, con los progresos de la técnica y la investigación fueron apareciendo otros aparatos denominados TENS en los años 90 y poco después aparatos de electroestimulación erótica.

- a. EMS - Electro Muscle Stimulation:

Son aparatos usados para provocar contracciones musculares mediante impulsos eléctricos. Son claramente invasivos ya que se superponen a órdenes del cerebro, que pierde el control del músculo que se contrae y relaja siguiendo las descargas eléctricas del EMS.
La corriente se transmite al músculo de forma muy local recorriendo la piel a través de un gel conductor que se aplica previamente. Es el típico aparato de tele tienda para adelgazar (?) y tonificar el músculo "sin esfuerzo".
De cara a un uso sexual, no es el aparato idóneo ya que está claramente orientado a accionar músculos y no a transmitir información al cerebro. Esto se debe simplemente a que las frecuencias, tensión e intensidad no se corresponden realmente a las de información al cerebro y sí se parecen al las de las ordenes del cerebro.
Como a nivel sexual buscamos sensaciones, son aparatos que si bien son baratos, no sirven realmente. Aunque claro, quizás haya a quien le guste. Cuestión de gustos.
- b. TENS - Transcutaneous Electrical Nerve Stimulation:
Son aparatos que aparecieron en los años 90 en terapias de sofrología (alivio del dolor). Consisten en descargas de corriente con nuevamente la intensidad, voltaje y frecuencia específicamente pensados para transmitir información al cerebro (y no interferir con el) que entonces responde interpretando esa información traduciéndola en sensaciones y a veces con ordenes musculares.
Médicamente se utilizan para inhibir las sensaciones de dolor de algunas zonas del cuerpo (e.g. dolores de espalda).
Huelga precisar que son mucho mas adaptados a un uso sexual.
- c. Artilugios caseros:
Hay amantes del bricolaje que usan aparatos caseros para electro-estimulación desviándolos de su función original. Suelen utilizar aparatos de música (lectores de CD) para "programar" sonidos que descargan al cuerpo en vez de a un altavoz. Es evidentemente inadecuado y hasta peligroso por varios motivos, en particular porque la fuente de alimentación es la corriente del domicilio. Mas adelante también se tratara este tema en el apartado de seguridad.

- d. Aparatos de electroestimulación erótica:

Son aparatos derivados del TENS, básicamente son lo mismo con el matiz que las frecuencias voltaje e intensidad difieren del TENS. El objeto de estos aparatos no es inhibir una sensación, sino al contrario provocarla. Están especialmente pensados y adaptados para precisamente estimular zonas erógenas. Cuentan además con una amplia variedad de accesorios adaptados para juegos sexuales tanto para hombres como para mujeres. Se pensaron para producir placer aunque obviamente llegado un punto que varia según cada individuo y circunstancias pueden provocar sensaciones o desagradables o dolorosas. Esto los convierte en juguetes o instrumentos idóneos en Ds ya que permiten controlar con una precisión absoluta el placer y el dolor que se administra.
Mediante su uso, se pueden obtener orgasmos incontrolados sin uso de ningún objeto o acto adicional. Hay en la red unos cuantos videos de eyaculaciones "sin manos" solo por electroestimulación y pasa igual con los orgasmos femeninos.
- e. Material:
En este apartado solo trataré de aparatos de electroestimulación erótica.
Las principales marcas son:
Paradise Electrostimulation,
Folsom Electric,
Erostek,
Rimba,
Performer.
Salvo el performer (que es el que utilizo) son fabricantes americanos. Los más populares son Erostek y Rimba. Todos ofrecen sobradas garantías de calidad y seguridad del material.
Funcionan en general en base a pilas de 9V, disponen de un amplio y variado surtido de contactos eléctricos.
Los más básicos permiten variar la intensidad, el voltaje y la frecuencia que se administra. Los hay mucho más elaborados que pueden programarse y aportar más complejidad a las sensaciones.
Los contactos y complementos suelen ser parches de contacto, anillas de pene, consoladores vaginales y anales, sondas uretrales y un largo etc de juguetes sexuales adaptados.

2) Usos y aplicaciones

En lo que se refiere a los usos y aplicaciones, estos nos vienen dados por los complementos de contacto que disponemos.
Se aplican en las zonas erógenas adaptadas al contacto. Si es consolador o sonda en penetración y si son parches en superficies de la piel (clítoris, pene, roseta del ano, escroto, labios vaginales etc...)
Para principiantes es recomendable una vez adquirido el aparato, probarlo consigo mismo experimentando las diferentes sensaciones y versatilidad de su juguete. Esta experiencia que adquiera, le será extremadamente útil a la hora de saber utilizar correctamente el aparato en terceras personas.
Nada sustituye al conocimiento personal y este artículo solo puede servir para levantar tabús debidos al desconocimiento.
A pesar de que Alt sea una web de BDSM, ante todo hay que tener presente que la electroestimulación erótica (correctamente usada) no es peligrosa y produce un intenso placer.
3) Sensaciones y experiencias
Solo puedo hablar aquí de mi propia experiencia, tanto personal en mi como en mis juegos con otras personas.
En todos los casos, empezando con una tensión suave (4V +/-) el cuerpo se va a acostumbrando a la sensación y gradualmente se puede ir subiendo el voltaje poco a poco incrementando las sensaciones.
Las sensaciones que se transmiten con estos juguetes son muy variadas y dependen obviamente de como se utilice y gradúe el aparato.
Por regla general he comprobado que hay dos elementos fundamentales que varían las sensaciones: la frecuencia y la tensión.
La intensidad solo hará que se sientan (valgan las redundancias) las sensaciones con mayor o menor intensidad.
De los dos conceptos que menciono, el fundamental es la frecuencia:
En mujeres, y administrándolo vía consolador, las sensaciones vaginales o anales son mucho mas placenteras e intensas en frecuencias bajas. A medida que sube el placer, se va subiendo la corriente y es frecuente ver como el placer es tal, que la vagina se va contrayendo sola y el consolador "late" entrando y saliendo solo al ritmo de las descargas.
Estos aparatos, a menudo ofrecen además una posible graduación de latido consistente en un apagado/encendido seguidos que se pueden graduar en velocidad o frecuencia. Usando este refinamiento se puede literalmente simular dar el ritmo de una penetración lenta y profunda o rápida y fuerte. Bien llevado todo esto, con práctica se llega al orgasmo.
Físicamente, la sensación que producen las frecuencias bajas por lo que me han explicado las mujeres con quien lo practique es la de una mano o pene gigante que se abre y cierra en la vagina. Técnicamente, el cerebro interpreta esa información eléctrica y responde buscando placer utilizando los músculos de la vagina haciéndolos contraerse y soltarse como en un acto sexual.
En un hombre, las frecuencias bajas producen la misma sensación en caso de penetración uretral o anal. Para los caballeros... solo les pido imaginar la sensación ficticia de una penetración uretral con una mano gigante que se abre...  Miedo? pues es erróneo porque es placentero.
En lo que atañe a frecuencias altas o agudas, la sensación es más puntual, un hormigueo en la zona de contacto con tensión baja que va pasando a unas hormigas que muerden hasta la de una aguja clavándose a medida que se sube la descarga. Esto hace que estas frecuencias sean idóneas para zonas cutáneas ya sea clítoris o pene.
Una vez aprendido el placer con el aparato, descubierto que complementos, frecuencias y tensiones gustan más, siempre habrá quien quiera experimentar sensaciones más fuertes. Hay dos posibilidades para ello... subir la tensión de la descarga, provocara que la sensación se amplifique y precipite. Asï se puede llegar a un punto en que el placer se hace doloroso, en que las contracciones inducidas son demasiado fuertes e intensas haciendo que aparezca dolor.
Ahí depende luego de cada individuo y del tiempo que se este utilizando el aparato:
- Por una parte si se sube gradualmente al cuerpo y al cerebro le da tiempo asimilar la sensación acostumbrándose a ella y suavizando su efecto, y por otra parte en un uso muy prolongado, simplemente la pila se va descargando perdiendo intensidad y voltaje.
- Por otra parte se pueden variar las sensaciones de otra manera... una descarga extremadamente placentera en su nivel, lo es cuando se llega a ella gradual y progresivamente. De golpe... es todo lo contrario. Cuestión de experimentar... Pasa lo mismo cuando se mueven los contactos o se retiran sin apagar el aparato.
III/ Seguridad
Sin duda este es un apartado clave y obligatorio.
Hablare desde lo que sé y desde mi experiencia.
1) Siempre atenerse a las recomendaciones del aparato. Es fundamental usar un aparato en buenas condiciones, con contactos limpios y esterilizados si fuese el caso.
2) Obviamente nunca jugar a modificar para "mejorar" el aparato del que se dispone.
3) Zonas de contacto: Es unánime en todos los aparatos y así lo indican médicos y gente sensata, nunca utilizar la electroestimulación por encima de la cintura, dicho en claro: ni pechos ni cabeza. Hay un riesgo de paro cardiaco si no se respeta esta regla.
4)Gel conductor: usar siempre un gel conductor de base acuosa y asegurarse que las zonas de contacto no están secas. O hay flujo o se añade gel. Y al comienzo, mejor siempre usar gel conductor. Mejorara las sensaciones.
En caso de uso prolongado asegurarse que no se reseca ya que entonces se pueden provocar ligeras quemaduras en la zona de contacto.
5) Para los que lo piensan usar "a lo bestia" (y no lo aconsejo) sin pensar a mas... por precaución les recomiendo usar mordaza, no por los gritos, sino para evitar que la victima se muerda la lengua.
6) Por ultimo, insisto en que es mejor utilizar aparatos pensados para ello. Los adeptos de los aparatos caseros se arriesgan a que una disfunción de su aparato, sea cual sea, acabe trágicamente. Estos aparatos usan corriente alterna de 220V... la corriente alterna es firmar un paro cardiaco se aplique donde se aplique. El riesgo de un fallo del transformador puede cambiar tanto el voltaje de salida como la alternancia de la corriente. Dicho eso... cada asuma su responsabilidad.

IV/ Conclusión

Hay que perder el miedo a la electricidad. Desde pequeños nos han inculcado (y con razón) el miedo al enchufe de la pared.
Pero estos aparatos se basan en pilas de corriente continua, derivan de nuestro saber tecnológico y medico de hoy. Son aparatos seguros y pensados para el placer. El uso que se haga de ellos, mas allá del placer es cuestión ya de gustos personales.
Respetando normas básicas de seguridad, hecho que siempre existe en cualquier juego BDSM, es una vía extremadamente versátil, poderosa y atractiva.
También animo, a quienes tienen experiencia, enriquezcan esta información, aportando su saber, sensaciones y experiencias.
Publicado por Charlybcn